El coste del combustible para aviones se ha disparado un 96% desde que comenzó el conflicto militar entre Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero de 2026. Esta escalada de precios ha provocado una crisis energética global que está obligando a las compañías aéreas a recortar conexiones y frenar sus planes de expansión. Lo que empezó como una tensión geopolítica se ha convertido en un agujero financiero para el transporte aéreo, impactando directamente en la disponibilidad de vuelos y en el bolsillo de los pasajeros.

Para entender la magnitud del golpe, basta con mirar los números. Según la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), el barril de queroseno pasó de costar 99,4 dólares el 27 de febrero a alcanzar los 195,19 dólares el 27 de marzo. Hablamos de un incremento exacto del 96,36% en apenas un mes. En el mercado estadounidense, el Índice Argus registró que el precio promedio saltó de 2,50 a 3,99 dólares por galón justo después del inicio de las hostilidades.

El estrangulamiento del suministro en el estrecho de Ormuz

Aquí está el núcleo del problema: el conflicto en Oriente Medio ha bloqueado las arterias principales del petróleo mundial. Irán ha atacado buques mercantes en el Golfo Pérsico y ha puesto en el punto de mira la infraestructura de países como Kuwait, Arabia Saudita e Irak. La situación es crítica en el estrecho de Ormuz, ese paso tan estrecho por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial.

Turns out, la volatilidad es extrema. El 2 de abril, el barril de petróleo Brent repuntó un 7,6% tras un discurso de Donald Trump, quien sugirió que el conflicto podría resolverse en dos o tres semanas. Pero mientras los políticos hablan, los mercados reaccionan con nerviosismo, y esa inestabilidad se traslada directamente al precio de los billetes de avión y la gasolina al consumo.

Cuentas regresivas y advertencias energéticas

La situación no es sostenible a largo plazo. Fatih Birol, director de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), lanzó una advertencia bastante inquietante en una entrevista con Associated Press: Europa dispone, probablemente, de solo seis semanas de combustible para aviones. Birol ha sido claro al calificar esto como "la mayor crisis energética", alertando que las cancelaciones masivas de vuelos podrían empezar "pronto".

Curiosamente, no todas las aerolíneas comparten este pesimismo extremo. Compañías como Ryanair, Virgin y EasyJet creen que las reservas actuales permitirán operar hasta mediados de mayo. Aun así, la vulnerabilidad es evidente en potencias como Japón, China, India y la propia Unión Europea.

Impacto operativo: aviones en tierra y rutas canceladas

El crecimiento del sector se ha desplomado. Antes de la guerra, se esperaba que la oferta de vuelos creciera entre un 4% y un 6% durante 2026; ahora, la previsión ha caído al 3%. Para mayo, la capacidad de realizar trayectos largos se ha reducido en unos 3 puntos porcentuales, según datos de Cirium. Básicamente, las aerolíneas están despegando menos aviones para evitar quemar un combustible que se ha vuelto prohibitivo.

Hay casos especialmente dramáticos. LuftHansa, el gigante alemán, ha tenido que cerrar su unidad CityLine y retirar 27 aviones del servicio. Además, han dejado en tierra sus aeronaves de fuselaje ancho más antiguos, que son auténticos "tragones" de combustible. Por otro lado, la australiana Qantas confirmó el 16 de abril un recorte del 1% en sus vuelos nacionales para el cuarto trimestre, enfrentándose a un sobrecoste operativo de 800 millones de AUD debido al precio del queroseno.

La brecha entre las aerolíneas fuertes y las débiles

Según un análisis de Forbes, estamos asistiendo a una "prueba de estrés financiero". Las compañías con balance sólido están absorbiendo el golpe o incluso ganando cuota de mercado, mientras que las más débiles se ven obligadas a endeudarse o reducir drásticamente su capacidad. En una conferencia de J.P. Morgan el 17 de marzo, algunos ejecutivos admitieron que la demanda de viajes sigue siendo fuerte, lo que les permite trasladar parte del coste al pasajero sin que caiga la ocupación.

¿Qué pueden hacer los viajeros?

Si tiene planeado viajar este verano, el consejo de los expertos es claro: no espere a las ofertas de última hora. Reservar con antelación y optar por tarifas flexibles es la única forma de blindarse contra los ajustes de precios que las aerolíneas aplicarán inevitablemente conforme se acerquen los meses estivales.

Preguntas frecuentes sobre la crisis del combustible aéreo

¿Por qué ha subido tanto el precio del combustible para aviones?

El incremento del 96,36% se debe principalmente al conflicto bélico entre Estados Unidos, Israel e Irán. Los ataques iraníes a buques mercantes y la inestabilidad en el estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% del petróleo mundial, han estrangulado el suministro y disparado los precios del barril.

¿Cómo afecta esto a los vuelos en Europa?

La AIE advierte que Europa solo dispone de unas seis semanas de reservas de queroseno. Esto podría derivar en cancelaciones masivas de vuelos si los suministros siguen bloqueados, además de un aumento considerable en el precio de los billetes debido a que las aerolíneas intentan compensar los costes operativos.

¿Qué medidas están tomando las aerolíneas como LuftHansa o Qantas?

LuftHansa ha cerrado su unidad CityLine, retirando 27 aviones y eliminando modelos antiguos de alto consumo. Qantas ha recortado sus vuelos nacionales en un 1% para mitigar un impacto financiero de 800 millones de AUD en sus costes anuales.

¿Cuándo se normalizarán los precios de los billetes?

La normalización depende totalmente de la resolución del conflicto en Oriente Medio. Aunque la IATA prevé una ralentización de la subida de precios al 2,7% para abril, la volatilidad seguirá mientras el estrecho de Ormuz esté en riesgo y la producción de Arabia Saudita, Kuwait e Irak se mantenga reducida.

¿Cuál es la mejor estrategia para comprar vuelos ahora mismo?

Los expertos sugieren reservar con la mayor antelación posible para fijar el precio antes de que las aerolíneas ajusten sus tarifas al alza. Se recomienda utilizar opciones de reserva flexible que permitan cambios, evitando esperar a ofertas de último minuto que probablemente no lleguen debido a la reducción de capacidad aérea.